Valoración del Usuario: 5 / 5

estrella activaestrella activaestrella activaestrella activaestrella activa
 

Por Neidys Hernández Avila

En el evangelio de Juan (11, 1) se refiere a santa Marta de la manera siguiente: “Había un hombre enfermo llamado Lázaro, que era de Betania, el pueblo de María y de su hermana Marta”. Por lo tanto, Marta era hermana de Lázaro; vivía en Betania y amiga, discípula, seguidora de Jesús.

 

 

Más adelante, el mismo evangelio se refiere a que “Jesús quería mucho a Marta, a su hermana y a Lázaro” (Lc. 11, 5). También que “apenas Marta supo que Jesús llegaba, salió a su encuentro…” (11, 20) y luego ella le dice: “Si, Señor; yo creo que tú eres el Cristo, el Hijo de Dios, el que tenía que venir al mundo” (11, 27). Todo esto ocurre antes que Jesús fuera a Jerusalén para ser entregado, crucificado y muere por la Salvación de toda la humanidad.

Hay otro pasaje relevante que habla de Marta y es cuando Jesús y sus doce apóstoles están en casa de estos tres hermanos y María elige escuchar al Maestro, mientras que Marta se dedica al servicio doméstico. De pronto Marta se detiene un poco y se acerca a Jesús para reclamar que está sola en el servicio y su hermana no le ayuda. Y Jesús con un tono bondadoso y una suave sonrisa le responde: “Marta, Marta, tú andas preocupada y te pierdes por muchas cosas y una sola es necesaria…” (Lc. 10, 41) Ahora sabía que todos los afanes materiales no valen tanto como escuchar las enseñanzas que vienen del cielo y aprender a conseguir la salvación eterna.

 

Marta sería la que más tarde anunciaría la resurrección a los mismos apóstoles, al ser una de las que va de mañana al sepulcro después de ser enterrado allí el Maestro (Lc. 24, 9). Ella es una de las mujeres que Dios escogió para portar la Buena Nueva de la Resurrección, de la Vida Eterna, de la Salvación.

Marta es la mujer de la casa, la que se dedica a las actividades hogareñas y que sirve y atiende a los amigos, a los huéspedes, a los forasteros. Su nombre significa: señora, jefe de hogar. Pero también Marta está atenta a las necesidades y sale al encuentro; tiene una fe muy grande que vive en su corazón y da testimonio de ello.

En el poblado de Santa Cruz del Sur de nuestra Arquidiócesis, hay un Central Azucarero llamado Cándido González. Allí la Capilla está dedicada a Santa Marta. Cada semana van misioneros laicos y el sacerdote, para animar la comunidad y compartir la Eucaristía. Una hermana religiosa Laurita permanece allí desde el viernes hasta el domingo.

Esta comunidad es muy activa. Posee cuatro casas de oración, donde los fieles de los repartos y bateyes se reúnen para rezar el Rosario; leer la Palabra, de la que la hermana hace un comentario; y orar por los enfermos, necesitados y presos.

También funciona la catequesis para los niños y el catecumenado, para los adultos que quieren iniciarse en la fe católica. La visita a los enfermos y oración con sus familias es otra de las acciones de esta comunidad.

Cuando la hermana religiosa no puede ir, los miembros del consejo de comunidad asumen solos estos servicios religiosos.

Cada domingo a las 11:00 a.m. el sacerdote asiste para compartir la palabra y el Pan de Vida.

La comunidad de Santa Marta en el poblado de Santa Cruz del Sur se asemeja a su santa patrona, dispuesta al servicio y la oración. Dios les bendiga a todos, hermanos.

Escribir un comentario

Comente aquí


Código de seguridad
Refescar