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Por Merlis Pereira Velázquez

Uno de los proyectos existentes en la Arquidiócesis que acompaña a personas que sufren es Arcoíris, el cual atiende a niños y familiares de las salas de Oncología, Hematología, Neurología y tres casos de Nefrología del Hospital Pediátrico de Camagüey, servicio que el mismo también presta a las provincias de Ciego de Ávila y Las Tunas.

 

La idea de esteproyecto fue concebida en diciembre de 2018 por algunos miembros del Apostolado de la Divina Misericordia en Camagüey. Además de ellos, se unen a esta misión los seminaristas camagüeyanos Usiel y Dariel con un trabajo muy responsable y profundo, todos los sábados a través de juegos y actividades con los niños, y el compartir con las familias acompañantes, animándolas y brindándoles su ayuda. De igual modo pertenece al mismo la religiosa Sor Juliana Núñez HMCJ, la cual es un signo de alegría para todos en el proyecto por su carácter y humildad. También es significativa la ayuda que brinda Cáritas Camagüey como institución.

En el año y siete meses que lleva el proyecto ha atendido entre 65 y 70 niños, y dolorosamente han fallecido 12 de los pequeños. Realidad difícil ante la cual los misioneros llevan a las familias el consuelo de Dios.

A estos niños, además de entregarle mensualmente un módulo de aseo personal, se le celebran sus cumpleaños, se bautizan en caso de no estarlo, se les realiza actividades con payasos, títeres, se comparten las diferentes situaciones con las familias y, con el apoyo de una profesora de la Escuela Formadora de Maestros de Camagüey, se le ofrecen charlas sobre valores morales a los adolescentes y sus familiares.

Arcoíris ha ayudado también al pago del alquiler de dos familias, una de Baracoa provincia de Guantánamo y otra de Sola en Camagüey, que por la situación de los niños la familia ha tenido necesidad de residir en Camagüey por un tiempo. Además, ha brindado recursos necesarios a algunos casos como, por ejemplo, a una niña descartada por los médicos y que vivía en malas condiciones, se le compró un aire acondicionado y se le prestó una cama fowler.

Todo esto es posible gracias a la ayuda de los padrinos que sustentan el proyecto materialmente, la mayoría de la comunidad de Florida; aunque el principal objetivo es el apoyo espiritual a las familias y llevar alegría, fe y nuevos horizontes a esos infantes que viven en el dolor.

El personal de salud, familiares de los niños y misioneros de Arcoíris, han formado ya una gran familia que ayudan al tratamiento y actitud positiva de esos pequeños ante las enfermedades que sufren.

A los miembros del equipo este bello apostolado les ayuda cada día a encontrarse con Dios en el otros, pues les permite tocar de cerca el mundo del dolor y al lado de tanto sufrimiento ven sus problemas demasiado pequeños. Son estos guerreros una enseñanza inmensa para reafirmar su fe y el servicio al Señor.

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