Valoración del Usuario: 0 / 5

estrella inactivaestrella inactivaestrella inactivaestrella inactivaestrella inactiva
 

Por Neidys Hernández Avila

En esta semana, del 10 al 16 de agosto, se está desarrollando la Misión País Cuba (MPC).

En Camagüey este año, producto del riesgo al contagio por la pandemia del Covid-19, tendremos tres lugares de misión dentro de la ciudad: la Capilla del Sagrado Corazón de Jesús en el reparto Saratoga, con el apoyo de las hermanas teresianas; y las dos zonas permanentes de misión ARDE, en los repartos Los Coquitos y Previsora.

 

En cada uno de estos lugares habrá alrededor de quince jóvenes que harán misión puerta a puerta, catequesis para los niños, talleres y juegos deportivos con los adolescentes y jóvenes que viven en estos lugares. También y no menos importante es la misión interna, donde habrá Misa diaria, oración y formación cada mañana, así como la evaluación y compartir cada noche, como cierre del día.

Este lunes día 10 de agosto a las 9:00 a.m. en el Santuario Diocesano de la Virgen de la Caridad fue la Misa de envío, desde allí cada uno salió a su lugar de misión. La Misa fue presidida por el P. Rolando Montes de Oca Valero, asesor de la pastoral juvenil en la Arquidiócesis y concelebrada por los Padres Alberto Reyes Pías y Eduardo Marroquín Osuasdb, quienes acompañarán a los jóvenes misioneros en sus zonas de acción.

En la homilía el P. Rolando se refirió a la figura de San Lorenzo, porque este es el día que se celebra su memoria, de la misión que hiciera este gran hombre de Dios y que los jóvenes debían imitar. Como San Lorenzo, deben misionar hasta el martirio. Resaltó que el testimonio, una de las invitaciones que tienen este año con el lema, según el origen de la palabra significa “mártir”, y que es necesario seguir dando testimonio de Cristo a pesar de los contratiempos, manteniendo el ardor misionero y así arder con Cristo. Invitó a misionar primero con el testimonio de vida de cada uno porque solo así podrán animar a otros para encontrar el camino de la salvación. Por último destacó  que los primeros conversos deben ser los propios misioneros.

MPC está al servicio de la Iglesia y es llevado a cabo por jóvenes laicos que, en comunión con sus pastores, quieren dedicar su tiempo al anuncio del Evangelio en diferentes zonas del país. Es un proyecto misionero doble, por una parte busca contribuir al crecimiento interior del joven discípulo y por otra parte busca encender su ardor por el anuncio del Reino, principalmente a otros jóvenes. Toma como modelo la labor evangelizadora de los primeros apóstoles e intenta imitar su vida en comunidad, en compañía de María la Virgen.

Tiene como herramientas: la Biblia, la Cruz y el Rosario; como pilares de la misión: la Iglesia, la Oración y la Virgen María de la Caridad; y como patronos a Santa Teresita del Niño Jesús, al Beato José López Piteira y al Venerable Padre Félix Varela.

El lema que este año han seleccionado es: “Con María sierva, seamos testimonio de Cristo en nuestra tierra”. Cada día durante la misión tiene una inspiración con una parte del lema. Así, el primer día se tratará el tema: “Con María sierva” y el evangelio de Lc 1, 39, donde ella es fiel servidora de la voluntad del Padre en todo momento. El segundo día es “Ser testimonio”  en el evangelio Mt 5, 13-14, para ser como Jesús nos ha pedido: luz del mundo y sal de la tierra. El tercer día “Nuestro ideal: Cristo” con el evangelio de Jn. 15, 12 y sus enseñanzas que son la guía ante cualquier circunstancia en la misión para cada uno de los jóvenes misioneros, en comunión con toda la Iglesia. Y el cuarto día “Cuba, nuestra tierra”, lugar donde Dios nos ha puesto para dar frutos en nuestras diferentes realidades porque es “la tierra buena para el evangelio”, según dijera el Siervo de Dios Monseñor Adolfo Rodríguez, primer Arzobispo de Camagüey.

El evangelio, base y sustento de MPC este año ha sido Jn 1, 6-8. Muestra que Juan el Bautista tiene bien clara su propia identidad y no miente porque él no era la Luz, sino testigo de la Luz; se deja llevar por la Luz y todo lleno de ella, da testimonio. Este es el paradigma para los jóvenes misioneros este año.

Los invito a orar por los frutos de esta misión, que con tanto amor prepararon los diferentes equipos de jóvenes, para que la semilla caiga en tierra buena, de frutos y sean en abundancia.

Escribir un comentario

Comente aquí


Código de seguridad
Refescar