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Por Neidys Hernández Avila

 

Hemos vivido un año inusual, que nos ha cambiado las costumbres. La llegada de la COVID-19 nos ha desprogramado y nos ha situado en un modo particular de vivir y por qué no, de expresar nuestra fe. A esta experiencia de pandemia se suma una realidad particular en nuestro país: la avalancha de una crisis económica que ya estaba, pero que se ha agudizado de una manera solapada detrás de la enfermedad, las carencias de todo tipo afloran como una nueva epidemia que nos paraliza y desespera.

Sin embargo, en medio de todas estas pruebas, está la invitación a perseverar en la fe, y a descubrir en todo la mano amorosa de Dios que nos auxilia y nos dice: «No temas, yo estoy contigo»

Queremos en esta novena, ofrecer a nuestras comunidades y pueblo creyente, una razón para seguir esperando en Dios de la mano de María, ella que no estuvo libre de pruebas y supo confiar incluso cuando todo parecía desvanecerse. A ella le pedimos que interceda por nosotros y nos ayude a salir adelante comprometidos responsablemente con la construcción de una patria mejor y afianzando nuestra confianza en Dios.

Esquema del encuentro de cada día.

1. Canto inicial.

2. Señal de la Cruz.

3. Oración para todos los días.

4. Motivación inicial. Cada día se ofrecerá un hecho de vida que introduce el tema de oración y reflexión. El mismo está elaborado de forma que pueda ser escenificado o en su defecto, leído por varias personas; (todo esto conlleva una preparación previa). Acabada la representación el guía de ese día puede introducir a un pequeño debate sobre el tema representado.

5. Iluminación bíblica. Para cada día se propone un texto bíblico para iluminar la realidad que vivimos.

6. Compartir la Palabra (Reflexión). Luego viene una pequeña reflexión sobre cada tema. La esencia de esta reflexión es mostrar cómo María es Maestra que nos enseña a vivir cada virtud de acuerdo a la Palabra de Dios.

7. Canto intermedio.

8. Decena del Rosario. Ofrecida por las personas de las que se ha tratado en el tema de ese día y por la gracia que cada uno quiere pedir a la Virgen durante la novena.

9. Compromiso personal. Se formula un compromiso personal. Es aquello en lo que se puede comprometer a vivir en el día, o al siguiente día, depende de la hora en la que se celebre la Novena. De ser posible, se puede tener el gesto de escribirlo en una pequeña tarjeta e irlos conservando para la Misa del día 8 donde se pueden presentar en el altar, junto al pan y al vino.

10. Bendición. Al final se recibe la bendición, de no ser posible se concluye con la siguiente fórmula:

El Señor Todopoderoso, nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida eterna. Amén.

11. Canto final.

12. Gesto comunitario. Cada día se les pide a todos los que participan en la Novena, que traigan al encuentro algo sencillo para compartir con un hermano necesitado. No tienen que ser muchas cosas, simplemente algo que crea que a otra persona le puede ser de gran ayuda y cada día se ofrece. Nueve signos sencillos para personas necesitadas.

Se recogen en una caja y acabada la celebración, se entregan a la familia más pobre que exista en el barrio por donde se celebró la Novena en ese día. Puede ir una representación de la comunidad o bien la llevan los fieles que en la comunidad se encargan de organizar la acción caritativa de la iglesia.

Hasta aquí esta sencilla guía, que no puede ser más que eso. Por ello, te animamos a que despiertes tu creatividad y personalices esta Novena con tus propias ideas.

Un abrazo fraterno en Cristo y María.

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