Valoración del Usuario: 0 / 5

estrella inactivaestrella inactivaestrella inactivaestrella inactivaestrella inactiva
 

Por Neidys Hernández Avila

 

Canto inicial.

 

Señal de la Cruz.

Oración para todos los días.

Virgen de la Caridad del Cobre, Madre de Dios y Madre nuestra; ¡te veneramos con especial cariño y amor, y te damos gracias por acompañar la fe de nuestro pueblo! Maestra de virtud, que aprendamos de ti a obrar siempre el bien, para que nuestras familias vivan en paz y armonía, las nuevas generaciones se comprometan con nobleza en la revolución de nuestra patria y así Cuba pueda vislumbrar un futuro mejor. Enséñanos a amar a Jesús como tú, para que seamos testigos de ese amor en medio de los que más sufren. Ante la prueba, Madre, ¡que no perdamos la esperanza! Amén.

Mirada a la realidad.

Las comunidades cristianas son familias que anuncian, celebran y viven la fe, y es esa fe la que les hace servir con preferencia a los más pobres. Sin embargo, las comunidades no son perfectas. En ellas se dan también la división y las miserias. Las tormentas que amenazan con zozobra a la barca que es la Iglesia, se arman una y otra vez.

–Si él no me dice nada yo no hago nada.

–Por Dios, Rebeca, no seas tan intransigente. ¿Cómo vas a tratar así al Padre? – le dice Lucía casi escandalizada.

–Pero tú no te das cuenta que él tiene su grupito. Él ha creado una red de gente que le es a fin y a mí me ha dejado fuera.

–No digas eso, te lo digo comotu hermana que soy, tú eres la que te has excluido. Él te ha dado responsabilidades y tú no las has asumido. Ahora de qué te quejas. ¡Chica, es que tú siempre vives con unos complejos que no te dejan vivir la fe de verdad! Acaba de arrancar eso de tu corazón.

–Fíjate lo que te voy a decir, que sea la última vez que tú me hables así.

–Por favor, Rebeca, perdona si esto te hace sentir mal, pero tengo el deber de iluminar tu vida. El Padre te quiere, yo te quiero, todos aquí te queremos. Deja de ver fantasmas donde no los hay. Eso para nada construye comunidad.

Rebeca baja la cabeza, y casi con lágrimas en los ojos balbucea: –Perdona, Lucía, por favor reza por mí.

¿Existen personas como Rebeca en tu comunidad? ¿Cómo ayudarlas? ¿Podrías enumerar qué realidades dividen a los miembros de la Iglesia? ¿Qué pasos concretos pudiéramos dar para vivir más unidos entre todos los hermanos?

Iluminación Bíblica:

 

Cuando llegaron subieron a la estancia superior, donde vivían, Pedro, Juan, Santiago y Andrés; Felipe y Tomás; Bartolomé y Mateo; Santiago de Alfeo, Simón el Zelotes y Judas de Santiago. Todos ellos perseveraban en la oración, con un mismo espíritu en compañía de algunas mujeres, de María, la madre de Jesús, y de sus hermanos.

Reflexión:

El autor del libro de los Hechos de los Apóstoles personifica cada uno de los miembros de aquella primera comunidad de seguidores de Jesús, y coloca en medio de ellos a María, la Madre, la que nos dejó antes de volver al Padre.

En nuestra comunidad cristiana cada nombre, cada persona cuenta, cada uno tiene un lugar insustituible que aporta alegría y sentido a la vida comunitaria. ¡Si cada miembro fuera consciente de lo importante que él es para el resto la comunidad! Qué hermosa la comunidad en la que sus miembros reconocen los dones que Dios les ha otorgado y los ponen al servicio de los demás. Qué hermosa la comunidad que permanece abierta para que lleguen más, que no le señala a nadie su pasado.

Anuncio del Evangelio, Celebración Litúrgica, Comunión Fraterna y Acción Caritativa, son los cuatro pilares fundamentales que sostienen la vida de la comunidad y en la que cada uno de sus miembros puede entregarse y servir según sus dones.

San Pablo se refiere a la Iglesia como Cuerpo de Cristo:

Pues, así como nuestro cuerpo, en su unidad, posee muchos miembros, y no desempeñan la misma función, así también nosotros, siendo muchos, no formamos más que un solo cuerpo en Cristo, siendo cada uno por su parte los unos miembros de los otros. (Rm 12, 4-5)

La comunidad se construye con el esfuerzo y la perseverancia de todos. Una comunidad existe camina y funciona para el bien; para ser testigos del amor de Cristo en este mundo: «En esto conocerán todos que son discípulos míos: si se tienen amor los unos a los otros.» Jn 13, 35.

Una vez, Jesús, mientras hablaba con sus discípulos les preguntó: ¿Quién dice la gente que soy yo? y luego les preguntó: ¿Y ustedes quien dicen que soy yo? (Mt 16, 13 ss.) Sería muy oportuno preguntarle hoy a nuestro pueblo ¿Qué dices de tu Iglesia? Y luego preguntarnos: Iglesia, ¿Qué dices de ti misma? Hagamos el ejercicio, de seguro las respuestas nos ayudaran a crecer.

Canto intermedio

Decena del Rosario

En este momento piensa en silencio aquella gracia que quieres pedir a Dios por intercesión de la Virgen de la Caridad durante esta novena (Breve silencio). Ofrecemos esta decena del rosario para que nuestra comunidad experimente la verdadera comunión de vida y amor. Para que vivamos el mandamiento del amor y nos apoyemos los unos a los otros.

Compromiso personal

¿A qué me comprometo a vivir en este día? Pienso en algo concreto que pueda hacer para manifestar el amor y la fe en el Señor.

Bendición

El Señor Todopoderoso, nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida eterna. Amén.

Canto final

Gesto comunitario

En este momento vamos a ofrecer los dones que cada uno ha traído para compartir con una familia necesitada.

 

Comentarios   

yusimi
0 #1 Mi amoryusimi 05-09-2020 15:18
Estoy viviendo esta novena de la Virgen desde mi casa pues noo debo salir por mi enfermedad de base pero me he comprometido a vivirla día a día y desde mi posición hago todo lo necesario en mi comunidad con mis ancianos y necesitados para experimentar la comunión con Dios
Citar | Reportar al moderador

Escribir un comentario

Comente aquí


Código de seguridad
Refescar