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Por Sylvia Fenollar Batista

Durante el primer centenario de las Escuelas Pías en Camagüey (1858-1958) destacan dos piadosas y generosas damas que ayudaron económicamente a la iglesia de este Colegio.

La Srta. Dolores de Betancourt y Agramonte en 1906 hace una donación de un Copón con su pixis, repujado, adornado con seis esmaltes y piedras finas, para que se destine al culto católico en la Iglesia de San Francisco de esta ciudad a cargo de los Padres Escolapios. Por el mismo conducto se reciben $200,00 para los bancos nuevos de la Iglesia.

 

Luego, el 26 de julio de 1909, manifiesta sus deseos de edificar una nueva Iglesia para las Escuelas Pías y en agosto de 1910, puestos de acuerdo la Comunidad y el Sr. Arzobispo de Santiago de Cuba, se procede a la construcción de la nueva Iglesia.

El 19 de junio de 1912, la Compañía Catalana de Construcciones empieza la apertura de las zanjas para los cimientos de la nueva Iglesia y el 15 de julio es bendecida la Primera Piedra. Los trabajos duran ocho años. La inauguración de la iglesia del Sagrado Corazón de Jesús  tuvo lugar el 26 de junio de 1920, Monseñor Manuel Ruíz, Obispo de Pinar del Río, la bendijo solemnemente y celebró el Santo Sacrificio de la Misa. Fue trasladado procesionalmente el Santísimo Sacramento de la antigua a la nueva iglesia.

Pero aún seguía en pie la antigua iglesia, por eso en septiembre de 1920, se firma el contrato para la derrumbe de la antigua Iglesia.También se ofrecía instrucción religiosa los sábados de 2:00 p.m. a 5:00 p.m. en la iglesia en francés y en inglés, a gente humilde: jamaicanos, haitianos, dominicanos, logrando que muchos de ellos recibieran las aguas del bautismo.

Al fallecer la benefactora principal de esta iglesia, la Srta. Dolores de Betancourt y Agramonte, pide que sus restos sean trasladados a la iglesia. Por ello el 14 de octubre de 1931 se hace realidad esta petición. Se devela una tarja ofrecida por su prima, la Srta. Altagracia Agramonte Ávila. Las cenizas de Doña Lola reposan en la primera columna de la Iglesia del Sagrado Corazón de Jesús.

El ciclón de 1936, el 11 de agosto, se produjo una descarga eléctrica en la torre de la iglesia. Se fundieron los fusibles y destruyeron varios ladrillos de la azotea, frente a la puerta de entrada del coro. No hubo que lamentar desgracias personales. Por esta razón se hizo un llamamiento entre las personas que frecuentaban la iglesia los domingos, para recaudar fondos y poder reparar los tres ventanales que destruyó el ciclón de Santa Cruz del Sur. En cuatro meses se recaudó la cantidad necesaria.

Esta vez es digna de aplauso la aportación de la familia Beyra – Luarca, que costeó el ventanal del centro ella sola, a la buena memoria de Da. María Luisa Espinosa viuda de Luarca.

Asimismo otras ilustres familias donaron para el embellecimiento de la iglesia: especialmente a la virtuosa dama Sra. Rita Rodríguez viudade Fernández, a la generosa familia Zaldivar-Martínez, a los Drs. Fernando Martínez Lamo e Izquierdo, Sra. Esther Recio viuda de López, familia Silvano Ramos, Dr. Nicolás Meso, P. Manuel Ramón Mendiola, Maestro Félix Ráfols, familia Loret de Mola y demás donantes.

En los últimos días de diciembre de 1953, fueron instalados los nuevos ventanales (vitrales), construidos por la casa Franz Mayer de Munich (Alemania). Ni se nota cuáles son las partes nuevas de las ventanas laterales.

Por último es de significar que el 4 de enerode 1954, se celebró un funeral en la iglesia por el eterno descanso del alma de la virtuosa Sra. Ana Luisa Espinosa viuda de Luarca, en memoria de la cual se restauró el vitral del Sagrado Corazón, situado en el centro de la pared del coro que da para la calle Luaces.

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