Valoración del Usuario: 5 / 5

estrella activaestrella activaestrella activaestrella activaestrella activa
 

1- EL PASTOR ENAMORADO
Érase una vez un pastor que pasaba su vida cuidando su rebaño en el monte y disfrutando de la naturaleza. Hasta que un buen día le pasó algo maravilloso. Se enamoró. Se enamoró de la luna. Y su vida comenzó a girar en torno a su amada. Se pasaba las noches de claro en claro contemplando la pálida y sonriente placidez de su amada la luna.

Tenía su choza y su red para las ovejas en un recodo de la colina. Y decidió trasladar su majada al valle, a la orilla del arroyo, para poder contemplar más de cerca el rostro de su amada reflejado en la tersura del agua durante las noches profundas.
Durante algún tiempo el júbilo fue radiante, incontenible. Pero poco a poco fue sintiendo la insuficiencia del reflejo en el agua. Necesitaba más cercanía, más comunicación.
Y decidió trasladar su majada a lo alto del monte, para estar más cerca de su amada la luna. Y no contento con eso, empezó a escribirles cartas de amor en los viejos papeles de envolver su merienda. Envolvía sus cartas a una piedra y con su honda las lanzaba amorosamente hacia su amada la luna en las noches íntimas.
Hasta que un día bajó al pueblo. Y radiante de júbilo fue contando a todos sus amores. Y se rieron de él. Y se burlaron. Le decían:
-    Eres un iluso; te has vuelto loco; nunca llegarás con tus cartas de amor a la luna; es imposible.
Pero el pastor enamorado tenía para todos la misma respuesta:
-    Yo no sé si llegaré algún día con mis cartas de amor a la luna. Pero de algo estoy absolutamente seguro: de que cada día me acerco un poco más a ella.

2- HISTORIA DE DOS ERIZOS
La historia de la relación entre un hombre y una mujer se parece a la historia de dos erizos. Se encuentran en una noche fría de la gran llanura. Se enamoran y comienzan a vivir juntos. Como el frío es muy intenso, se acercan mucho. Pero al acercarse tanto se pinchan. Como se hacen daño, se distancian. Pero como sigue haciendo frío, se vuelven a acercar. Terminan encontrando el lugar equidistante y preciso: Ni demasiado cerca para no pincharse con las púas. Ni demasiado lejos para protegerse del frío.


3- EL AMOR Y LA GUERRA
Entre dos países vecinos la guerra se había hecho inevitable. Por ambas partes los señores feudales decidieron enviar espías para averiguar los puntos más débiles de la frontera del enemigo. Tras un tiempo, los espías retornaron e informaron lo mismo por ambas partes. En toda la frontera había solamente un lugar adecuado para penetrar en el territorio del enemigo.
-    Allí vive –dijeron- un pequeño pero laborioso campesino en una pequeña casa con su encantadora esposa. Están muy enamorados. Y se dice que son el matrimonio más feliz del mundo. Tienen un hijo. Si nosotros invadimos por medio de sus tierras, estropearemos su felicidad.
Ambas partes reflexionaron mucho tiempo cómo continuar la guerra sin destruir el amor de los enamorados.
No encontraron el modo y hubo paz.
_____________________

Enamorados, lean juntos: (Génesis 1, 27; Génesis2, 18-25; Juan2, 1-5; Efesios5, 22-33)

Escribir un comentario

Comente aquí


Código de seguridad
Refescar