Valoración del Usuario: 0 / 5

estrella inactivaestrella inactivaestrella inactivaestrella inactivaestrella inactiva
 

Por Enrique Cabrera Nápoles (Fidelito)

La Iglesia universal confía en los más pequeños para la evangelización. En Camagüey, Cuba, hace veintiocho años la Infancia y Adolescencia Misionera (IAM) está presente y cada día crece como fruto del Espíritu Santo al amparo de santa Teresita del Niño Jesús y san Francisco Javier, patronos de las misiones.

 

En Cuba, comenzó a funcionar, con un pequeño grupo de niños en la Parroquia de Santa Ana en la Arquidiócesis de Camagüey, en 1991. Poco a poco fue creciendo en número de niños y animadores, hasta que llegó a otras Parroquias, comunidades y Diócesis. Ya en 1993 fue aprobada la IAM en Cuba por las Obras Misionales Pontificias del Vaticano yen el año 2006 ya había presencia de la IAM en todas las diócesis cubanas.

Muchas son las experiencias recibidas gracias la acción misionera de estos niños y adolescentesen todos estos años.Algunos de sus miembros han llegado a ser religiosas, religiosos,sacerdotes y diáconos.También, contamos con una causade santidad de una adolescente que perteneció a la IAM, cuya vida de santidad es prueba dicha acción misionera.

Actualmente tenemos un equipo nacional, cuyo director es el P. Yosbel Cordero Manso, un secretario nacional y un equipo en cada una de las diócesis. El trabajo de coordinación con los niños, asesores y secretarios, incluye encuentros, retiros, peregrinaciones, congreso y formación; todo en línea con la IAM del Vaticano y las celebraciones diocesanas.

Un poco de historia

En Francia, en 1843 surge la Santa Infancia, que agrupó a los niños para que hicieran a otros amigos para Jesús.Al poco tiempo de haberse fundado fue catalogada Pontificia, por tratarse de la misión que Jesús encomendó a su Iglesia.

Esta Obra Pontificia, iluminada por el Espíritu Santo, con el tiempo fue llegando a muchas naciones, hasta que se hizo presente en todos los Continentes.Fue creciendo en tareas y en acción misionera. Muchos colegios católicos en el mundo quisieron asumir la Obra, por la importancia de la formación espiritual en que crecían los niños.

La dirección mundial de las Obras Misionales Pontificias (OMP), por la magnitud de la Santa Infancia, decidió llamarla: Infancia Misionera.En el 2002 esta misma dirección ve necesario unificar a los niños y adolescentes  en la misma Obra, por lo que toma el nombre de Infancia y Adolescencia Misionera con las siglas de IAM.

Poco a poco la Obra fue adquiriendo esquemas y organización porque ya alcanzaba a todo el mundo.De esta manera, existe un responsable internacional que radica en el Vaticano,los continentes están divididos por regiones, con un responsable regional y en cada país existe un Secretario Nacional con asesores diocesanos.

Las OMP atienden cuatro Obras que son: 

·         Propagación de la FE

·         San Pedro Apóstol

·         IAM

·         Unión Misional.

En el año 2003 el Papa San Juan Pablo II en una audiencia con los directores nacionales de OMP en Roma dijo:

“La Infancia Misionera ha escrito páginas hermosas en la historia de la Iglesia. En estos muchachos misioneros está todo mi afecto y a ellos los bendigo”. También expresó:“Es hermoso considerar la Obra Pontificia de la Infancia Misionera como un inmenso coro, formado por niños de todo el mundo, que cantan juntos su “Heme aquí” a Dios con su oración, con su entusiasmo y con su compromiso concreto”.

Escribir un comentario

Comente aquí


Código de seguridad
Refescar