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Gilda junto a alumnas de su academia. Foto: Cortesía de Elizabeth Gómez Portelles.

Por Elizabeth Gómez Portelles y Pavel Revelo Álvarez


Gilda Hortensia Bernarda Zaldívar Freyre es la primera bailarina y maestra de ballet cubana que desarrolló esta manifestación artística en Camagüey, aunque la desmemoria y los mass media continúen incurriendo en el error de reconocer a la prestigiosa Vicentina de La Torre la iniciadora de este arte en la región, que por cierto lo aprendió en la Academia de su maestra Gilda Zaldívar.
Gilda Zaldívar nació el 23 de julio de 1917 en la casona colonial de sus padres, situada en la Avenida de los Mártires No.135 (hoy No.372 y donde radica la funeraria de La Vigía) fue inscrita el día 1 de octubre de ese mismo año. El nacimiento de la niña fue declarado por el padre y fueron testigos: Alberto Rivera Álvarez y José Ramón Milla Agüero.

El 1ro de enero de 1918, el infrascrito Cura Ecónomo de la Parroquia de Nuestra Señora de la Soledad, bautizó solemnemente a Gilda Hortensia Bernarda Zaldívar Freyre, quien contaba con solo seis meses de nacida. A la niña la inscribieron como Gilda Hortensia Bernarda. Los padrinos del bautismo fueron el DoctorOmelio Freyre y Susana de Varona. Para hacer constar el documento fue firmado por el párroco Antonio Josué Vizcaíno.

Con su mamá y sus hermanos.
En 1920, contando Gilda con tres años de nacida, sus padres, Don Oscar Nicolás Zaldívar y Peyrellade, poseedor de tierras en Camagüey y de una de las más amplias bibliotecas particulares de la ciudad y doña Oliva Freyre y Cisneros, una destacada pianista, mujer culta e instruida, se trasladan a La Habana por razones de trabajo del señor Oscar Nicolás Zaldívar. La familia dejó la comodidad de su casa en Camagüey, alquilándosela a la congregación protestante Episcopal de San Pablo, que presidía un sacerdote de apellido Mendiola, donde estableció el internado de varones del colegio Episcopal.
La familia se instaló en La Habana, en la calle San Lázaro, frente al Jovellar, donde muere la calle M, ese lugar es conocido por su proximidad a la Universidad de La Habana (UH), solo a una cuadra de esta, donde Oliva Margarita Francisca Zaldívar Freyre (Olivín), una de las hermanas de Gilda, va a iniciar sus estudios en la Facultad de Derecho de dicha Universidad, por regla general las muchachas estudiaban pedagogía, el derecho se consideraba cosa de hombres, pero ella no creyó en esos convencionalismos y matricula en esa facultad, además conoció al estudiante de la Carrera de Derecho Julio Antonio Mella, se enamoraron, se casaron e incluso tuvieron una hija llamada Natasha Mella Zaldívar.

Alumnas de la academia de Gilda Zaldívar Freyre en la sala de su propia casa en la Avenida de los Mártires.
Gilda desde sus primeros años mostró interés por el arte, específicamente por la manifestación de danza, y siendo una joven pudo tomar clases en el extranjero, gracias a su hermana Olivín, que por su actividad revolucionaria y ser la viuda de Julio Antonio Mella es designada embajadora itinerante. En octubre de 1933 el nuevo gobierno cubano nombra a Olivín, oficialmente agregada de la Embajada de Cuba en Alemania y el 18 de mayo de 1934 viajan las dos hermanas junto con Natacha Mella, en el trasatlántico de bandera alemana “Sierra Ventana”. El barco hizo escala en Vigo, España, Cherburgo en Francia y Berma, en Alemania. En el viejo continente ambas jóvenes se trasladaron a Oslo, Noruega, ya que Olivín es nombrada a un cargo en la embajada de Cuba en ese país escandinavo.
Gilda Zaldívar Freyre, a partir de su estancia en Noruega, viajó por varios países europeos donde aprendió varios idiomas, entre ellos el inglés y el francés, ampliando su sólido nivel cultural; esto le posibilitó una inserción sin muchos obstáculos en la nueva realidad europea. Visitó las antiguas salas francesas, alemanas, noruegas y españolas, participó en austeras fiestas diplomáticas, su hermana la llevó a todas partes, pero su goce mayor era admirar a las grandes bailarinas ante un espectáculo de ballet.

Convertida en una mujer, danzó con severos ministros, almidonados embajadores y encargados de negocios, escuchó los halagos de los jóvenes contemporáneos y la cortesía de varios caballeros.
Estando instaladas en Noruega, Gilda Zaldívar y su sobrina Natasha, que ya contaba con la edad de siete años, tomaron clases de ballet con la profesora LoveKrohn, quien fue alumna de la reconocida Ana Pavlova.Fue en Europa donde Gilda Zaldívar Freyre dio sus primeros pasos en el ballet, de la estancia en ese continente obtuvo sus primeros reconocimientos, en una recepción oficial ofrecida por el Cuerpo Diplomático, y organizada por su maestra en honor de sus Altezas Reales, la bailarina cubana, fue seleccionada para danzar ante los reyes de Noruega una rumba fusionada con elementos de ballet clásico, vistiendo la clásica bata cubana y usando unas maracas.
Al arribar a Cuba en los primeros meses de 1935, con 18 años de edad, Gilda comienza una nueva etapa como bailarina, aunque para esa etapa en Cuba no había un clima para las artes danzarías como el de Europa, continuó su preparación profesional en La Habana y formó parte del cuerpo de discípulas de Dania D Esko, maestra extranjera. Ella soñaba con consagrarse al ballet, con vivir profesionalmente como una bailarina, además que recibió cursos de superación en los Estados Unidos con el profesor Jean Jazvinsky que fuera director del Ballet de Montecarlo.
La bailarina camagüeyana regresó a la vieja casona de Avenida de los Mártires, donde su familia residía desde 1930; mientras su hermano Oscar se desempeñaba como funcionario del servicio diplomático cubano, era vice-cónsul en Noruega.
Su debut en el coliseo camagüeyano fue impresionante, algunos afirman que fue un éxito su presentación en el Teatro Principal de nuestra ciudad, el 5 de octubre de 1935 y otros el 5 de diciembre de ese mismo año, pero ninguna de las dos fechas aparecen registrada en la prensa local de la época, donde era usual que todos los acontecimientos culturales quedaran señalados en la sección Mundo Social.
En el periódico El Camagüeyano la primera fecha en que se registra el debut de Gilda Zaldívar fue el 7 de diciembre 1937 que junto a sus alumnas, hizo su primera presentación con un recital de bailes clásicos .
Sin embargo, según el testimonio de Jorge González Allué, músico y director de la agrupación con la que supuestamente bailó Gilda Zaldívar, apuntó que “ambos debutaron en el coliseo camagüeyano el 5 de octubre de 1935 y que Gilda bailó el tema de la orquesta, el danzón ‘Si volviera a besarte’, compuesto por el propio Allué. La joven interpretó además el Vals de la Opereta norteamericana “TheDesertSong” Muy pronto se destacó como una gustada bailarina, por su estilo acrobático y preciosista. A partir de 1937 la Terpsícore camagüeyana se presentó ininterrumpidamente en el Teatro Principal hasta su prematura muerte.


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