×

Aviso

La función mail() se ha deshabilitado y el correo no se puede enviar.

La función mail() se ha deshabilitado y el correo no se puede enviar.

La función mail() se ha deshabilitado y el correo no se puede enviar.

La función mail() se ha deshabilitado y el correo no se puede enviar.

Valoración del Usuario: 0 / 5

estrella inactivaestrella inactivaestrella inactivaestrella inactivaestrella inactiva
 

Juan fue uno de los doce discípulos escogidos por Jesús, el más joven, y durante su apostolado tuvo un papel relevante. Juan escribe su Evangelio, donde se denomina a sí mismo el “discípulo amado de Jesús”, también escribe el libro del Apocalipsis y tres epístolas. Todos sus escritos pertenecenal Nuevo Testamento y tienen un alto contenido espiritual, pues en el Evangelio resalta la divinidad de Jesús como Hijo de Dios, el Mesías enviado y prometido desde el Antiguo Testamento. No olvidemos como empieza: “en el principio existía la Palabra…” Por su parte, el Apocalipsis es un libro que transmite una esperanza en el futuro, lleno de imágenes, signos y símbolos, lejos de transmitir tristeza, su lectura llena el espíritu de una dulce esperanza en el Cielo y la Tierra nuevos.

 

Juan, de origen judío vivía en Galilea, hijo de Zebedeo y hermano de Santiago el mayor, también uno de los doce Apóstoles, era pescador. Acompañó a Jesús durante su corta vida pública en muchos lugares y presenció muchos milagros. Estuvo presente en la Transfiguración. Fue el elegido para acompañar a Pedro a preparar la última cena, donde reclinó su cabeza sobre el pecho de Jesús. Estuvo al pie de la cruz con la Virgen María, a quien llevó físicamente a su casa como Madre para honrarla, servirla y cuidarla en persona. Asimismo, cuando llegó la noticia del sepulcro vacío de Jesús, fue san Juan quien corrió junto a san Pedro para constatarlo;es ahí donde los dos “vieron y creyeron”.

Más adelante, cuando Jesús se les apareció a orillas del lago de Galilea, Pedro preguntó sobre el futuro de Juan y el Señor contestó: “Si quiero que se quede hasta que yo venga, ¿qué te importa? Tú, sígueme”. Es por eso que se corre el rumor de que san Juan nunca moriría, pero el mismo san Juan lo desmiente. A diferencia de todos los demás Apóstoles que murieron en el martirio, san Juan partió pacíficamente a la Casa del Padre en Éfeso hacia el año cien de la era cristiana y a los 94 años, según San Epifanio.

Escribir un comentario

Comente aquí


Código de seguridad
Refescar