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Por: Carlos A. Peón Casas.
Aludimos hoy a una interesante comunicación epistolar del siempre afamado Padre Valencia (José de la Cruz Espí), a una prominente benefactora de la otrora ciudad principeña, Doña Francisca Agramonte, y en especial de la obra caritativa del santo varón, al que tanto le debe esta comarca.1


El texto, una verdadera rara avis, está recogido en otra ya inencontrable publicación local, que vio la luz en 1938, con motivo de la celebración en esta ciudad del Centenario de la muerte  de aquel hombre ilustre, publicado bajo el título de “El Centenario del Padre Valencia. Reportaje de Emiliano Barrios”, bajo el sello de la Cía. El Camagüeyano S.A.
El texto de aquella misiva, reproducido desde el original que en aquel minuto ostentaba como valioso testimonio el Dr. Federico Biosca Giroud, que tuvo a bien la recopilación, por más de veinte años de “todos los datos y objetos que se relacionan con el Padre Valencia, a fin de que en su día se pueda escribir la verdadera historia del Santo Hijo de Asís”2
Para el curioso lector reproducimos textualmente aquella comunicación donde el seráfico Padre Valencia, le participaba a su benefactora el enorme gozo “de ver llegar a la puerta de su Hospital a algún lázaro en demanda de alivio a su horrible enfermedad”3
“Viva Jesús y María: José, Joaquín, Ana y mi Padre San Francisco. Muy amada en mí Seráfico Patriarca Señora Doña Francisca Agramonte (aunque para mí siempre será VM. Pancha Agramonte, porque ya veinte años que la conozco y visito: la Gracia del Señor sea con Vmd. Y toda la familia….Que buena mano tuvo Vmd este Día pasado. Que dichosa visita. Apenas Vms se fueron me visitó su Esposo Jesús por sus 5 Llagas; y con 5 años que Vm no venía a esta Casa siendo de Vmd) me regaló Su majestad a nombre de Pancha Agramonte 5 hermosos Lázaros procedentes de Cuba, y 3 más de otros pueblos…La alegría que ya tenía yo en haberla visto a Vmd.se me extendió hasta lo sumo y de a tiro se me aliviaron las Malditas…Los llevé a la Iglesia a los pies de su Jesús nazareno; y un Panadero inmediatamente me mandó una canastica de galletas; otro niño vino con 2 libras de Chocolate, otro con unos fideos y hoy todavía tengo para medio día 38 galletas para su Sopa; porque ya somos de Comunidad 29; pero siempre algo es y San Lázaro va ahora a hacer un Hospital de 100 varas por si llega la peste del Cólera Morbo; porque a todos los enfermos me los traigo acá. Adiós. Su servidor…Fr. José”



 


  1 En 1819 a seis años de su llegada al Príncipe ya le regalaba a los leprosos el magnífico Hospital de San Lázaro para acogida de todos los lazarinos que deambulaban e triste estado por la otrora ciudad. En 1823 levanto igualmente un Hospital de Mujeres, y la Iglesia anexa de Nuestra Señora del Carmen. Sumó igualmente a su obrar misericordioso, dos obras más: la Hospedería de San Roque, y el puente sobre el arroyo de Las Jatas.
  2 El Centenario del Padre Valencia. Reportaje de Emiliano Barrios. Cía. El Camagüeyano S.A. 1938.
  3 Ibid.

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