Valoración del Usuario: 0 / 5

estrella inactivaestrella inactivaestrella inactivaestrella inactivaestrella inactiva
 

Gandhi
Un científico vivía atormentado por los problemas que tenemos en el mundo. Pero pasaban los años y no encontraba las soluciones.
Un día que no tenía colegio, su hijo de diez años entró en su laboratorio decidido a ayudarle en su trabajo.
Cuando vio que no podía sacarlo de allí, el científico arrancó una página de una revista en la que aparecía una imagen del  mundo y comenzó a separarla en decenas de pedazos, creando un puzzle para el muchacho.

“Mira, hijo, aquí tienes el mundo todo roto. El juego consiste en que lo recompongas de nuevo”.
El científico calculó que con un mundo tan dividido tardaría días en conseguirlo, sin embargo, tan solo unas horas después oyó la voz del niño entusiasmado: “¡Papá, ya está arreglado!”
El científico comprobó estupefacto que todos los pedazos estaban exactamente en su lugar.
 “¿Cómo es posible que lo hayas terminado tan rápido?”
El niño le contestó: “Cuando arrancaste el papel de la revista para recortarlo, me fijé que en el otro lado de la hoja aparecía la figura de un hombre. Y cuando me dijiste que arreglara el mundo, lo intenté, pero no supe. Entonces di la vuelta a los pedazos de papel y empecé por arreglar al hombre, que sí sabía cómo era. Y una vez que conseguí arreglar al hombre, le di nuevamente la vuelta a la hoja y ¡encontré que había arreglado el mundo!”.
“Sé tú el cambio que quieres ver en el mundo”   


Escribir un comentario

Comente aquí


Código de seguridad
Refescar