Valoración del Usuario: 5 / 5

estrella activaestrella activaestrella activaestrella activaestrella activa
 

Camagüey, sábado, 7 de mayo, 2016.

En una mañana hermosa, llena de sol y brisa suave, germinó la conmoción en las aceras y fachadas de la calle San Pablo, donde se encuentra la sede de Cáritas en la ciudad de Camagüey.

Quienes asistimos o transitaron por esa arteria urbana este sábado, siete de mayo, víspera del Día de las Madres, vivieron un experiencia diferente, llena de gloria y optimismo, en la emoción de recibir amor y ofrecer ternura, pensando en las madres. Fue una ocasión hermosa, propicia para acertar en un presente para mamá, pasar un buen rato y dejar escapar alguna lágrima de satisfacción y gozo, sintiendo el espíritu del amor rondar cerca de nosotros.

Los grupos de Cáritas que atienden a niños con discapacidades transitan por un buen momento en la región y hacen obras misericordiosas y bellas en función del desarrollo humano. En esta ocasión la fiesta trascendió las paredes institucionales para tener contacto con la gente del barrio, con los niños, adolescentes y jóvenes de cada proyecto, que actuaron, sonrieron e hicieron sonreír a los que estuvieron y a los forasteros que pasaban y se sorprendían del acto cultural recreativo.

Esa es la misericordia imprescindible que anuncia el Evangelio: espacio y comprensión para todos; certeza de saber que todos contamos y que el amor y la esperanza nos devuelven la alegría, el ánimo para fabricar con obras y no con razones, un mundo de reconciliación y esperanza. La dicha de vivir para ayudar al que lo necesite, sin esperar nada a cambio. La oportunidad para ser hermanos todos y que todos tengamos promoción humana y espiritual.

La Feria de Cáritas en Camagüey fue: alegría en el Señor, el mejor regalo para las madres que dieron el sí por la vida y se alegran con el mejor regalo que ella les ofreció: sus hijos.

Por: Gioberti Jiménez G.

Escribir un comentario

Comente aquí


Código de seguridad
Refescar